Cuerpos Menstruantes: cuerpos perfectos, sanos, naturales y cíclicos

¿Quiénes son Carolina y Claudia? Háblanos un poco sobre vosotras

Carolina Ramírez Vásquez es una mujer activista, nacida en Colombia. Graduada en Psicología Social y especializada en Cultura de Paz. Escritora y creadora del proyecto pedagógico y literario Princesas Menstruantes; autora de los libros “El vestido de blancanieves se ha teñido de rojo”, “Jardines Mágicos”, “El aquelarre de las princesas” y el juego de mesa “La aventura del óvulo”. Una mujer sensible, creativa, con una apuesta social, política y espiritual hacia la equidad de género y la igualdad de derechos, inspirada en el feminismo comunitario.  

Claudia Monsalve Arboleda. Estudió Trabajo Social, las apuestas colectivas para transformar realidades y construir dignidad han alentado su mirada; hace parte de procesos colectivos como Artemisa y del Proyecto Literario y Pedagógico Princesas Menstruantes, donde nos juntan sueños, miradas, complicidades, convicciones para la transformación de la cultura patriarcal con sus negaciones a la totalidad que habita al ser humano y sostiene la idea de mujeres débiles, incapaces, inferiores, incompletas y de hombres insensibles, invulnerables, conquistadores.
Mujer  inquieta, convencida de la fuerza que deriva del encuentro entre mujeres, fuerza para sanar, para fortalecernos, alentarnos, caminar ya no solas como nos ha querido el patriarcado, sino juntas, sostenidas, apoyadas en la experiencia colectiva que favorece
el camino individual y los cambios de realidades.

¿Por qué empezasteis con vuestro blog y cuál es el mensaje que queréis transmitir con él?

Carolina:

Con el proyecto en general comenzamos en el año 2016  después de haber acompañado a mujeres adultas en procesos psicoterapéuticos basándonos en el método de la Terapia Menstrual, creado por la argentina Zulma Moreyra y de facilitar Círculos de Mujeres por un par de años. Nuestro propósito es la creación de prácticas de Educación Menstrual que faciliten el inicio a la ciclicidad femenina de las niñas, sin padecimientos, sin vergüenzas y con la información precisa para entender la transición que viven no solo en sus cuerpos, sino también en los aspectos psicológicos y emocionales. Queremos menarcas informadas y felices. Queremos resignificar los cuerpos menstruantes como cuerpos perfectos, sanos, naturales y cíclicos.

Claudia: 

La experiencia de ser mujer en esta cultura está atravesada por mensajes nefastos sobre el cuerpo, las emociones, el placer, la maternidad; por ello, requerimos espacios para pedagogizar y dar lugar a esas formas poderosas de ser mujer, para ir hilando esa historia que fue escindida, arrebatada, retomar formas que dignifiquen la experiencia de ser mujer y mucho mejor si lo hacemos desde la infancia nos ahorramos mucho camino luego, al propiciar con las niñas referentes y experiencias con su cuerpo, cambios, formas de vincularse y tomar decisiones que les permita escucharse, creerse, amarse.

¿Cómo definirías el antes y después de vuestra maternidad?

Claudia:

La maternidad ha sido un mandato en la socialización de las mujeres que no solo está relacionado con los hijos o hijas, se ejerce aún sin tener descendencia y tiene que ver con el cuidado del otro y la otra, ha sido la forma en que se nos enseña a vincularnos a las mujeres, el antes y el después tiene que ver precisamente con que el feminismo permite a la mujer desplegar las múltiples esferas de la vida, que puede incluir la maternidad o no, se establece como opción e incluye el cuidado de sí. La maternidad como experiencia individual y colectiva puede ser tremendamente transformadora, al acompañar a las niñas y los niños a construir su propio camino libres de los estereotipos de género. De igual manera, la maternidad se desliga de la idea de amor sacrificial, que niega el propio camino por responder a las necesidades del otro o la otra.

 

Según la ONU, no llegaremos a una igualdad real hasta dentro de 81 años. ¿Qué creéis que podemos hacer en la educación y crianza de nuestros niños y niñas para evitar que esto ocurra?

Carolina:

En cuanto a la educación, es importante que se transversalice el enfoque de género, una educación para la paz, no sexista. Por nuestra parte, trabajamos constantemente en la investigación, visibilización  y acciones en Educación Menstrual, puesto que la menstruación es una de las causas del absentismo escolar en las niñas de las regiones más empobrecidas de Latinoamérica, y sobre esto la UNICEF ha realizado algunos informes advirtiendo de esta situación. 

Claudia:

Uno de los primeros caminos que requerimos recorrer es educar niños y niñas alejados de los estereotipos de género, los cuales restan fuerza, poder, voz a las mujeres, y a los hombres les niega el derecho a la sensibilidad, el cuidado, el afecto. Podremos construir una humanidad más completa cuando no tengamos que negar el potencial que tiene lo masculino y lo femenino tanto para hombres como para mujeres.

 

Dada la evidente falta de visibilidad de las mujeres, ¿qué acciones creéis que pueden tomar ellas mismas para favorecer su presencia en cargos de responsabilidad y liderazgo (vida política y social, educativa, cultural, empresarial, etc.)?

Carolina:

La juntanza, creo que es una de las acciones más sanadoras, transformadoras, emancipadoras y fortalecedoras de las mujeres, desde ahí creo que pueden emerger procesos colectivos e individuales de visibilidad y liderazgo de las mujeres, permitiendo o facilitando otras construcciones sociales, educativas, culturales y empresariales.

Claudia:

Se requieren procesos colectivos de transformación de estereotipos de género; pero poniéndolo en lo individual son necesarios procesos auto-reflexivos en los que cada mujer logre desentrañar los hilos con los cuales su historia ha sido tejida y cuáles de ellos traen fuerza, poder, belleza y cuáles le restan vitalidad, poder, presencia. Soltar con estos hilos no es sencillo, porque allí está tejida nuestra vida, para destejer; este ejercicio que parece simple precisa del encuentro colectivo entre mujeres, la historia de la otra es fuente de fuerza y respaldo para el propio camino, y la autenticidad permite que ocupemos los lugares que nos corresponden en la vida pública y privada.

 

¿Cómo gestionáis en vuestro blog el lenguaje inclusivo y el sexismo lingüístico?

Carolina.

En nuestro blog utilizamos lenguaje inclusivo, dándole fuerza y lugar a lo que históricamente se ha negado o invisibilizado.

 

Para que nuestro público os conozca mejor, háblanos sobre vuestros últimos proyectos. 

Carolina:

Princesas Menstruantes es un proyecto literario y pedagógico independiente que nace de la necesidad de reivindicar el derecho de las mujeres a habitar y celebrar su propio cuerpo, teniendo como vía la menstruación y la ciclicidad femenina. Se retoman las princesas tradicionales como referentes simbólicos que están en el imaginario colectivo, lo que favorece la apropiación de nuevos mensajes, ya que el lenguaje encuentra anclajes; esta propuesta busca ofrecer materiales literarios y pedagógicos que puedan servir como herramientas en los espacios educativos para acercar a las niñas a una vivencia sana, amorosa y placentera de su corporalidad. Nuestro materiales son: 

“El vestido de Blancacanieves se ha teñido de rojo”: un cuento lleno de fantasía y realidad, de sueños y ensueños, de colores y mucha magia; pero al tiempo es una propuesta de reivindicación de nuestros cuerpos de mujeres y de nuestro sangrado menstrual, posibilitando su resignificación y el respeto por nuestra ciclicidad femenina.
Una historia que crea y recrea la menarquia, que nunca nos contaron, de la Princesa Blancanieves que, acompañada por la diosa Artemisa, inicia el tránsito hacia su ciclicidad femenina con siete dones que le son entregados para que la acompañen siempre. Un cuento que ofrece una visión más amorosa de la menstruación, que celebra la menarquia y la vida en sí.

“Jardines Mágicos” es una propuesta que busca llenar de imágenes y significados amorosos nuestro sagrado útero, dejando de verlo como un aparato reproductor e invitando a percibirlo como centro de poder creativo. Así como las plantas y las flores despliegan todo su color, floreciendo con fuerza, ensanchando su belleza y perfección, de igual forma nuestra ideas, propósitos y sueños pueden florecer en nuestro vientre de vida. Libro para colorear, inspirado en flores colombianas y acompañado de un exquisito texto.

“El Aquelarre de las Princesas” es un cuento emancipador, lleno de fuerza y sonoridad que denuncia el abuso sexual del que fue víctima La Bella Durmiente en su versión original. Un material que facilita el abordaje de la temática entre las jóvenes, que invita a la conversa, la reflexión y que hace un llamado a crear prácticas del cuidado individual y colectivo, tejiendo una red sonora que nos permita acompañarnos entre todas y reivindicar nuestro derechos a habitar este mundo en completa libertad. En esta narración, podrás encontrar princesas y personajes de los cuentos clásicos en una versión empoderada y emancipada en la que Blancanieves, Caperucita, Rapunzel, La Bella sin bestia, La Cenicienta y La Bella Durmiente se rebelan y deciden escribir una historia diferente, una historia real para ellas y para todas.

“La aventura del óvulo” es un juego de mesa en forma de útero que se propone desmitificar la menstruación, realizar una labor educativa con respecto a la ciclicidad femenina, la menarca o primera menstruación y cuestionar estereotipos en cuanto al rol de las mujeres en la sociedad. A través de tarjetas de preguntas, fichas y dados, este juego permite comprender de manera divertida lo que ocurre en nuestro útero cuando comenzamos a menstruar.


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Publicado en: Entrevistas

Fundadora y Editora de Editorial OB STARE.

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