Mª del Mar Jiménez Redal

Socióloga holística, co-autora del libro Una Nueva Maternidad, ex-ejecutiva, ex-urbanita y desertora de muchos aspectos de nuestra sociedad. Actualmente vive en un pueblito en el norte de España con su marido y su hijo. Escribe profesional y vocacionalmente en los espacios virtuales El Blog Alternativo y La Cocina Alternativa, es divulgadora del nuevo paradigma social a través de conferencias y artículos, imparte cursos de cocina sana y elabora dulces para suspirar.

Mª del Mar Jiménez Redal

Una nueva maternidad
  • Preço reduzido

Una nueva maternidad

<p>Las quince mujeres que nos hemos reunido para este proyecto nos conocimos a través de la red, compartiendo puntos de vista a través de "laTribu 2.0" que nos ha enriquecido mutuamente. Quizás sea el primer libro sobre crianza escrito no por psicólogos ni pediatras ni gurús sino por madres que reflexionamos, estudiamos y trabajamos a la vez que criamos y alimentamos a nuestros hijos con el amor, el respeto y la corresponsabilidad de nuestras parejas. La incorporación masiva de la mujer al trabajo remunerado posiblemente sea uno de los cambios más importantes en la historia de la humanidad. Es lógico que, a partir de este fenómeno, el panorama tanto laboral como familiar, productivo como afectivo de toda la sociedad haya cambiado. Sin embargo, el impacto de este cambio en la crianza y educación de los niños ha sido poco estudiado. Las medidas que hemos dado en llamar «conciliación» son tímidas, y la disposición real de la sociedad a cambiar profundamente para adaptarse a las nuevas necesidades de las familias y de los niños parece escasa. La crianza se ha visto, pues, convulsionada en dos sentidos aparentemente inversos pero complementarios: la salida de la mujer al mercado laboral y el acceso de la mujer al conocimiento de su sexualidad, el funcionamiento de su cuerpo, la concepción, la gestación, el parto, la lactancia, etc. La maternidad ha cambiado, como la vida misma de las mujeres que arribamos a la contemporaneidad, sintiéndonos dueñas de nuestros destinos y de nuestros cuerpos e inmersas en modelos familiares y laborales bien distintos de los roles tradicionales. Si los primeros feminismos luchaban por la incorporación de la mujer al trabajo y por el reconocimiento de nuestros derechos a la igualdad entre los sexos, hoy, aunque todavía tenemos que luchar contra muchas formas de discriminación, empezamos a darnos cuenta de que la igualdad real solo es posible cuando a la vez se respetan nuestros derechos a la diferencia, el respeto a las peculiaridades de nuestro ciclo reproductivo, y se incluye el respeto a los derechos de los bebés y niños.</p>