Educación

Educación

Educar en casa día a día
  • Preço reduzido

Educar en casa día a día

<p>Desde la Asociación por la Libre Educación buscamos conseguir, dentro del estado español, el mismo reconocimiento del que goza la Enseñanza en el Hogar en casi todos los países de la Unión Europea, porque nos encontramos en una situación de desventaja frente a otros países de nuestro entorno económico y cultural, los cuales disponen de más opciones educativas para ofrecer a sus hijos aparte de la escuela tradicional. "Las escuelas no tienen necesariamente mucho que ver con la educación... Son principalmente instituciones de control donde ciertos hábitos básicos se deben implantar en nuestros niños y jóvenes. La educación es otra cosa muy distinta, y tiene poco lugar en la escuela",  Winston Churchill. Este libro es un compendio de experiencias, tanto de familias de España, como del resto de Europa, compiladas gracias a la posibilidad que nos ofrecieron desde Learning Unlimited de traducir y publicar los artículos de su libro "Learner-Managed Learning and Home Education: An European Perspective” [Aprendizaje auto-controlado y Educación en Casa: Una Perspectiva Europea], coordinado por Leslie Barson, en el que se recogen experiencias de Reino Unido, Suiza, Francia y Alemania. Las experiencias narradas, tanto por familias españolas, socias de ALE, como del resto de Europa, son textos escritos a lo largo de los años 2006, 2007 y 2008. Dentro de las experiencias españolas, hemos querido también incluir las voces y la creatividad de algunos niños educados en casa. Además, contamos con la valiosa aportación de estudios realizados por Paula Rothermel, psicóloga de renombrada reputación en Reino Unido, y referente obligado en el ámbito europeo del homeschooling, Doctorada por la Universidad de Durham, quien nos ofreció la posibilidad de incluir una revisión de su estudio "Educar en casa: razones, prácticas y resultados”, elaborado en 2002 y actualizado en enero de 2009 para la edición de este libro, y también con la aportación de Madalen Goiria, profesora de Derecho Civil en la Universidad del País Vasco, quien actualmente está trabajado en una tesis sobre homeschooling y flexischooling.</p>
Las cinco heridas que...
  • Preço reduzido

Las cinco heridas que...

<p>Cuando un bebé nace, sabe en lo más profundo de su ser que la razón por la que se ha encarnado es la de ser él mismo al vivir diversas experiencias. Todos tenemos la misma misión al llegar a este planeta: «vivir las experiencias una y otra vez hasta que podamos aceptarlas y amarnos a través de ellas». Al nacer nos concentramos principalmente en las necesidades de nuestra alma, la cual desea que nos aceptemos junto con nuestras experiencias, defectos, potenciales, debilidades, deseos, personalidad... Todos tenemos esas necesidades. Sin embargo, poco después de nacer, nos damos cuenta de que cuando nos atrevemos a ser nosotros mismos, alteramos el mundo de los adultos o el de los que están cerca de nosotros. Y de ello deducimos que no es bueno ni correcto ser naturales. Este doloroso descubrimiento provoca, sobre todo en el niño, crisis de ira, las cuales llegan a ser tan frecuentes que nos vemos obligados a creer que son normales. El niño que actúa naturalmente, que es equilibrado y que tiene el derecho a ser él mismo no pasa por este tipo de crisis. Por desgracia, este tipo de niño «natural» casi no existe. He observado más bien que la mayoría de los niños pasan por las siguientes cuatro etapas: después de conocer la alegría de ser él mismo en la primera etapa de su existencia, conoce el dolor de no tener el derecho de ser él mismo, que es la segunda etapa. Llega enseguida el período de crisis, de rebeldía, que es la tercera etapa. Con objeto de reducir el dolor, el niño se resigna y termina por crearse una nueva personalidad para transformarse en lo que los demás quieren que sea. Algunas personas permanecen estancadas en la tercera etapa durante toda su vida, es decir, reaccionan continuamente, están enojados o en permanente situación de crisis. En la tercera y cuarta etapa es cuando creamos numerosas máscaras (nuevas personalidades) que sirven para protegernos del sufrimiento. Estas nuevas personalidades o «defensas» son cinco, y corresponden también a cinco grandes heridas fundamentales que vive el ser humano. En mis numerosos años de observación, he podido comprobar que todos los sufrimientos del ser humano pueden resumirse en cinco heridas. En este libro las presento por orden cronológico: en el orden en que cada una de ellas aparece en el transcurso de la vida: RECHAZO, ABANDONO, HUMILLACIÓN, TRAICIÓN, INJUSTICIA.</p>
Respira
  • Preço reduzido

Respira

<p>· ¿Crees que respirar es importante? · ¿Has escuchado hablar del poder de la respiración? · ¿Te asusta, aunque sea un poquito, respirar a tope? · ¿Te has fijado en la conexión que existe entre tu respiración, tus pensamientos y tus emociones? · ¿Has observado la relación entre la forma en que respiramos y cómo vivimos nuestra vida? · ¿Te parece importante aprender a gestionar tus emociones? · ¿Crees que la forma en la que piensas influye en tu vida? Si estas preguntas despiertan tu curiosidad, ¡este libro es para ti! ¡¡Y para ti, también!! “Se pueden modificar los estados emocionales y físicos solo con cambiar la pauta respiratoria”. Wilhem Reich.</p>
Saltando las olas
  • Preço reduzido

Saltando las olas

<p>Parece que la introducción a un escrito crece en responsabilidad, si piensas que son las letras que el futuro lector ojeará  para decidir o no devolverte cerrado a la estantería. Sin duda es un aprieto, pues uno (en este caso una) intentó no quedar cara a la pared y espera la caricia del peso de unos ojos. Al menos soy consciente de que hay quien no lee nunca las  introducciones, por lo que su mirada irá a parar a cualquier rincón del alma, caso de  que los libros tuviesen alma, algo bastante probable si pensamos que tienen también vida propia o, cuanto menos, capacidad de arrebatarnos la nuestra y sumergirnos en sus historias. Sinceramente, y para no hacer perder su tiempo a quienes vayan buscando otra cosa, diría que éste no es un ensayo científico, aunque sí con ciencia. Palabra que echa a andar, y a un salto de ella misma abre la máxima aspiración de quien suscribe: concienciar. Expresar, informar desde la ciencia. Favorecer una conciencia crítica es parte del compromiso que los profesionales de la salud tenemos con la prevención. Es nuestra responsabilidad en el hecho de transmitir conocimiento, sensibilidad y herramientas para evitar el sufrimiento humano, facilitando argumentos  para que el cuestionamiento y el análisis permitan una toma de postura. A este libro ni se le ocurre la pretensión de ser un manual de exactitudes, más bien intenta ser un libro de imágenes. Tal vez, esta expresión más apropiada para una pintura que para un amasijo de letras, choque un poco aquí. Pero realmente éste ha sido el esfuerzo. La intención (no sé hasta qué punto conseguida) fue en todo momento  construir  a partir de las palabras  una imagen visible del niño y la niña que están creciendo. El dicho una imagen vale más que mil palabras encierra una gran parte de verdad. Las cosas que cobran claridad, las ideas cuando se hacen evidentes, tienen una fuerza que nos penetra con profundidad. Nuestra verdad es aquello que vemos cuando miramos dentro de uno; por eso mismo nos constituye.</p>
Una rEVOLución en la escuela
  • Preço reduzido

Una rEVOLución en la escuela

<p>“Lo único que interfiere en mi aprendizaje es mi Educación”, Albert Einstein. Los adultos estamos tan acostumbrados a dirigir y guiar a los niños que incluso creemos que les estamos ayudando. Con toda la buena intención, buscamos cómo rellenarles su día a día con nuestras propuestas y actividades de lo más interesantes y estimulantes para que no se aburran, para que aprendan mucho, para que tengan una buena educación… Desconocemos que les estamos distrayendo y alejando de su propio programa interno de aprendizaje. Y que cada vez esperarán más que les entretenga desde afuera en lugar de conectar con su escucha interna. Pero los niños vienen capacitados para guiar óptimamente su aprendizaje desde adentro. Si los adultos que los acompañamos así se lo permitimos… Cuando un niño empieza a ser guiado en lo que «le conviene» aprender, pospone su propio programa interno de aprendizaje y delega el desarrollo de su potencial de su plan de ruta en manos de los adultos. Los adultos se convierten entonces en «quienes saben», y tienen la responsabilidad sobre el propio aprendizaje. Un niño que desde siempre ha sido respetado en su libertad de aprendizaje es sencillamente capaz de escucharse y seguir los dictados de su corazón. Cuando un niño ha sido continuamente motivado desde el exterior, dirigido desde afuera, aprende a acallar su corazón y esperar indicaciones ajenas. Pero eso sucede desde la desconfianza de los adultos, según los cuales los niños vienen a perder su tiempo jugando y haciendo cosas que no les convienen. Como si jugar no se correspondiese con un sofisticado mecanismo evolutivo desarrollado por nuestra especie que permite elaborar y comprender el mundo de una manera sencilla y fascinante para los niños… Los adultos, desde los despachos, elaboramos «currículums» y «programaciones» y pensamos «qué, cómo y cuándo» tenemos que «enseñar» a los niños para que aprendan. Creemos que si no decidimos todo eso, los niños no aprenderán «lo que tienen que aprender».  Nuestras intervenciones educativas están basadas en la desconfianza o el miedo: hacia los niños, hacia nosotros, hacia la vida. El Sistema Educativo que conocemos es un modelo que en su esencia desconfía de la humanidad y de su capacidad de aprendizaje. Es un sistema que limita, modela, dirige, estira y recorta a los niños. Los adultos dirigimos y pretendemos controlar la vida de los más pequeños. Les decimos qué hacer, qué aprender, por una inconsciente falta de respeto a ellos, a la humanidad, a la vida. Desvalorizamos todo el gran potencial que llevan dentro para construirse a sí mismos. Desconocemos u olvidamos que cada ser humano dispone de un programa de aprendizaje propio, interno, valioso, único, vivo, legítimo… que necesita ser protegido. Estamos demasiado ocupados y preocupados con nuestros propios objetivos y proyectos para los niños como para permitir y concebir que existan los suyos. Y mucho menos que sus propios deseos o inquietudes sean más adecuados que los que podamos proponerles nosotros… Pero vayamos poco a poco… ¿Qué es aprender?</p>