Parto y Nacimiento

Parto y Nacimiento

¿Nacer por cesárea?
  • Preço reduzido

¿Nacer por cesárea?

<p>Esta nueva edición, revisada y aumentada, de ¿Nacer por cesárea? Evitar cesáreas innecesarias. Vivir cesáreas respetuosas sale a la luz en un momento en el que, a nivel mundial, los índices de cesáreas están alcanzando límites inconcebibles, y más que nunca se hace necesario mostrar y demostrar a los profesionales sanitarios y a las mujeres y hombres inmersos en el nacimiento y la crianza la evidencia científica más actualizada de una intervención de cirugía mayor cuya tasa, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, no debería sobrepasar el 15% del total de los partos. • ¿Cómo hemos llegado a esta situación? • ¿Cuándo es de verdad necesario hacer una cesárea? • ¿Tiene sentido abogar por una disminución de la tasa de cesáreas? • ¿Cuáles son los riesgos para la madre y para el bebé de la cesárea? • ¿Por qué el índice de cesáreas es considerablemente superior en la práctica privada? • ¿Después de cuántas cesáreas se puede intentar un parto vaginal? • ¿Qué está sucediendo para que tantos y tantos partos no progresen como es debido? • ¿Qué ocurre en el cerebro del bebé nacido por cesárea? • ¿Y en el de la madre? • ¿Cabe hablar de herida emocional?</p>
El bebé es un mamífero
  • Preço reduzido

El bebé es un mamífero

<p>Esta nueva edición de «El Bebé es un Mamífero» representa una oportunidad para analizar la historia reciente del nacimiento. En otras palabras, una oportunidad para echar la vista atrás. Y debe ser así porque miramos al futuro. Esta reedición aparece ahora que no podemos dar un paso más allá sin asimilar la enorme cantidad de datos científicos acumulados durante los últimos veinte años. En primer lugar, debemos preguntarnos cómo, a cierto nivel cultural, podemos alcanzar una nueva consciencia; es por ello que me parece urgente intentar anticipar la historia del nacimiento y, así, entrar en el reino de la ficción. Nos encontramos en la Tierra de la Utopía. Hoy, en enero de 2031, estamos en disposición de presentar valiosas estadísticas relativas a un proceso de transición que comenzó alrededor de 2024. Son datos impresionantes. Los índices de mortalidad perinatal son igual de bajos en todos los países con un nivel de vida similar. Los índices de traslados a unidades pediátricas se han reducido de manera asombrosa. No ha habido ni un solo caso de parto con forceps durante cuatro años. Desde que la prioridad ha sido evitar los partos vaginales largos y complicados, la utilización de ventosas y medicación es muy rara. Y lo más importante: el índice de cesáreas es tres veces menor que antes del período de transición. El índice de lactancia materna a los seis meses está por encima del 90%, y un psiquiatra infantil ha confirmado que el autismo es menos habitual que antes. Ahora, el Hombre Sabio de la Tierra de la Utopía sí podría asegurar que en la Tierra de la Utopía, la mayoría de las mujeres dan a luz a sus bebés y alumbran sus placentas gracias a la liberación de un «cóctel de hormonas del amor». Únicamente la Utopía puede salvar a la Humanidad.</p>
El dolor del parto
  • Preço reduzido

El dolor del parto

<p>La intención del presente estudio no es la de demonizar la analgesia farmacológica ni la de exaltar el dolor, sino la de llenar un vacío representado por una alternativa posible al parto con medicación y antifisiológico mediante analgesia natural y una información exhaustiva que brinde la posibilidad de elegir, sopesando en la balanza de los valores y de las necesidades personales los pros y contras de cada opción. La definición del parto como acontecimiento psicosexual y los aspectos sexuales del parto estimulados por el dolor proponen una reconciliación entre maternidad y sexualidad que podría curar muchas antiguas heridas de las mujeres. Leer que el parto «es un viaje interior e iniciático y que la apertura al niño durante el embarazo puede ser el recurso endógeno más importante y eficaz de la mujer para reducir y transformar el dolor del parto» es maravilloso. Es magistral su descripción de la psicología del parto y de cómo, cuando la mujer llega a ese punto de aceptación del dolor, de abandono, de dejarse ir, son tristemente muchos los profesionales que interpretan erróneamente las señales y piensan que ese «no puedo más» tiene que ser respondido con intervenciones o cirugía. Como Psiquiatra Perinatal, quiero añadir que sus reflexiones resultan especialmente válidas para los profesionales de la obstetricia y la matronería. Llevo años escuchando el dolor y la inquietud de muchos profesionales que atienden partos y que a menudo se sienten solos y abandonados con sus miedos y las emociones tan intensas que el parto moviliza. Entender cómo los propios miedos pueden afectar a la parturienta y tener estrategias de afrontamiento propias debería ser asignatura obligada para todos aquellos que atienden partos. En este área, Verena Schmid es una maestra, y confío en que su texto sea leído por matronas y obstetras. Verena Schmid plantea la preparación al parto como una educación a la libertad, al grado de libertad que cada mujer desee tener. Ojalá sea así ya que, como ella dice, «si las mujeres fueran conscientes de la inmensa fuerza que habita en ellas, no solo cambiarían el escenario del nacimiento, sino la sociedad entera». Ibone Olza.</p>
El nacimiento en la era del...
  • Preço reduzido

El nacimiento en la era del...

<p>La revolución del plástico ha comportado efectos espectaculares en las unidades de maternidad. Hoy, al imaginar a una mujer de parto, es normal visualizarla con el brazo conectado a una bolsa de plástico a través de un tubo y con un catéter introducido en el espacio epidural. La perfusión de oxitocina sintética es la intervención obstétrica más frecuente en los cinco continentes. Planteémonos las preguntas apropiadas: • ¿Por qué las mujeres modernas necesitan sustitutivos de esta hormona natural liberada por la hipófisis posterior? • ¿Puede deberse esta necesidad a que su sistema oxitócico se encuentra alterado? • ¿Por qué sigue siendo un tema inexplorado los problemas que surgen de la posible transferencia de la oxitocina a través de la placenta? • ¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la oxitocina sintética en los niños? • ¿Por qué las disfunciones genitales son cada vez más comunes, y por qué las estadísticas de lactancia no mejoran a pesar de las intensas campañas de salud pública? • ¿Deberíamos proclamar el fin del parto inducido? • ¿Cuáles serán los efectos de un sistema oxitócico progresivamente debilitado? • ¿Nos encontramos en los albores de un nuevo paradigma?</p>
La crisis del parto
  • Preço reduzido

La crisis del parto

<p>El parto es un acontecimiento <span style="text-decoration:underline;">muy</span> personal y sexual, y como tal debe ser respetado desde la libertad de elección de la mujer. Para muchas mujeres no es así. Las investigaciones muestran que a una de cada veinte nuevas madres se le diagnostica estrés postraumático después del parto. Muchas otras lo sufren pero sienten que los médicos no serán capaces de ayudarlas, así que, o no se lo cuentan a su médico de familia o buscan la ayuda de otro médico pero nunca consiguen un diagnóstico, o erróneamente se les diagnostica depresión. Inmediatamente después del parto se quedan en shock, aliviadas de que su suplicio haya terminado. Pueden incluso estar eufóricas y darle las gracias al obstetra que, según les han contado, ha salvado a su bebé de un desastre. Pero después de unas pocas semanas, a esto le sigue la confusión interna, con flashbacks, pesadillas y ataques de pánico. Muchas mujeres evitan quedarse embarazadas otra vez porque no pueden hacer frente al hecho de pasar nuevamente por el mismo suplicio. El pánico se calma con el tiempo y piensan que han aceptado la experiencia. Empiezan otro embarazo y, después de unos pocos meses, todo vuelve de repente y se encuentran en estado de terror. El próximo parto puede estar a tan solo unas semanas. ¿Por qué el parto es traumático? No es solo una cuestión de dolor físico. Las mujeres están traumatizadas porque son tratadas como máquinas que están en un constante riesgo de romperse. Están traumatizadas porque sienten que son succionadas por un sistema médico que les priva de cualquier control sobre lo que les está sucediendo.</p>
La mente del bebé recién...
  • Preço reduzido

La mente del bebé recién...

<p>Esto es una descripción. ¿Qué es lo que ves al observar los brillantes ojos de un recién nacido mirándote fijamente? ¿Son realmente los de una persona? ¿Este bebé que frunce el ceño en silencio o se pone rojo de rabia puede pensar y sentir? A pesar de su pequeño tamaño produce un convincen­te ruido, pero ¿está diciendo algo en realidad? Hasta hace poco existían muchas teorías sobre los recién nacidos pero eran pocos los hechos conocidos. Durante innumera­bles siglos han estado separados del resto de nosotros por un velo de ignorancia. Aunque hayamos permanecido tan cerca de ellos, hemos ignorado lo sorprendentes que son. La sabiduría popular acerca de los recién nacidos se basaba en las patentes limitaciones de su tamaño, peso y fuerza muscular. Por consiguiente, aunque se describieran a veces como unos seres adorables, se les consideraba incapaces, infrahumanos, prehumanos, torpes e insensibles y, como tales, eran tratados. La ciencia del siglo XX sostenía que los llantos de los recién nacidos eran meros sonidos «casuales»; sus sonrisas sólo «gases», y sus expresiones de dolor, simples «reflejos». La falsa información que ha existido sobre ellos ha hecho que la tarea de la crianza de los hijos fuera más difícil, y la primera infancia, más desdichada. Ahora está surgiendo un futuro más brillante para los bebés, ya que en los últimos veinticinco años se ha estado investigando sobre ellos. La combina­ción sin precedentes del interés que han despertado, de las grandes sumas de dinero público y privado invertidas y de los innovado­res métodos de estudio empleados han producido una nueva informa­ción en gran parte sorprenden­te. Las contribu­cio­nes a nuestro creciente conoci­miento sobre el recién nacido proceden de diversos campos científicos, desde la embriología hasta la psicología.</p>
La nueva revolución del...
  • Preço reduzido

La nueva revolución del...

<p>Ya no hay excusas. La ciencia está demostrando con una evidencia abrumadora que favorecer el proceso espontáneo del parto y el posparto supone una inversión a largo plazo en salud física, emocional, mental y social de las madres y sus criaturas. Los estudios demuestran que cada intervención no necesaria conduce a nuevas intervenciones, que estas incrementan el riesgo para la salud de madre y bebé y que pueden generar secuelas físicas y emocionales a largo plazo, condicionar el éxito de la lactancia materna y debilitar el vínculo afectivo entre ellos. La crudeza de las rutinas hospitalarias, su innecesariedad en la mayoría de los casos, la arbitrariedad con la que se decide aplicarlas y el hecho de que a menudo se imponen de forma expeditiva hacen de la atención medicalizada al parto un ámbito de represión y violencia contra la mujer y el bebé normalizada y asumida. El pretexto, siempre, ha sido la seguridad. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que la seguridad del parto normal no depende del uso de tecnologías sofisticadas que someten a la mujer, inhiben el parto y sustituyen su fisiología, sino del respeto a las condiciones que favorecen su progreso espontáneo: intimidad, entorno adecuado, libertad de movimientos y de expresión, sentirse segura y, sobre todo, una tecnología punta llamada respeto. No en todos los países se medicaliza la asistencia: no por casualidad los sistemas de atención al parto más modernos y respetuosos corresponden a los países más avanzados en materia de derechos de la mujer y de los ciudadanos. Y los países con tasas más bajas de intervenciones son también aquellos que presentan los mejores resultados perinatales del mundo, en todos los aspectos. Pero no nos engañemos: la evidencia científica produce pocos cambios allí donde la mentalidad no cambia. Por ello, el primer paso es la toma de conciencia de todas las partes implicadas sobre la importancia y la trascendencia de lo que sucede en esa etapa crucial de la vida.</p>
Las funciones de los orgasmos
  • Preço reduzido

Las funciones de los orgasmos

<p>Todos los episodios de la vida sexual humana pueden alcanzar un clímax, una cúspide. Es importante recordar que la palabra griega «clímax» originalmente significa «escalera». Toda escalera tiene un punto culminante. En este libro vamos a hablar de la cúspide de las escaleras. Empezaremos centrando nuestra atención en tres situaciones concretas: el «reflejo de eyección del feto», los orgasmos genitales masculinos y femeninos y el «reflejo de eyección de la leche». Nuestro objetivo es ir más allá de la simple explicación del papel que juegan en nuestra vida estas situaciones culminantes, como el transporte del esperma hacia el óvulo en el momento de la concepción, la salida del bebé a través de las vías genitales maternas durante el parto o la eyección de la leche durante la lactancia. Veremos estas situaciones cumbre como intensas respuestas en todos los niveles del sistema nervioso y endocrino, como cambios en los niveles de consciencia, como posibles sendas para escapar momentáneamente de la realidad mundana de espacio y tiempo y, finalmente, como vías para alcanzar estados emocionales que podemos calificar de trascendentales. No dudaremos en utilizar la palabra «orgasmo». De esta forma haremos alusión a la investigación del pionero Wilhelm Reich, que tuvo la valentía de publicar el libro «La función del orgasmo» en el contexto científico de los años 40. En esa época, la palabra todavía era considerada tabú, aunque Aphra Behn —primera escritora profesional inglesa— introdujo el vocablo en su lengua en el año 1684 en su poema «The disappointment», en el que habla del estado emocional experimentado por una mujer después de un acto sexual en el que no consigue llegar al «orgasmo». Nuestro objetivo, de hecho, es reescribir «La función del orgasmo» en un nuevo contexto científico, lo cual nos llevará, inevitablemente, a ampliar el tema. Wilhelm Reich se centró en la sexualidad genital, aunque conocía también la existencia del trabajo de Helen Deutsch —primera mujer que se graduó como médica en la Universidad de Viena y miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena—. Helen Deutsch, que había dado a luz y amamantado a sus bebés, consideraba el acto sexual y el parto como dos fases de un mismo proceso separadas solamente por un determinado intervalo de tiempo: «De la misma forma que el primer acto contiene elementos del segundo, también el segundo está impregnado de los mecanismos de placer del primero. Creo incluso que el acto de dar a luz representa la culminación del placer sexual…». Es más, según sus palabras, amamantar es «un acto de disfrute sexual en el cual las glándulas mamarias intervienen como zonas erógenas» (…) Estudiar las funciones de los orgasmos en la era de «la cientificación del amor» nos lleva inevitablemente a referirnos a los avances tecnológicos más recientes, que están convirtiendo a las «hormonas del amor» en algo inútil. Por ejemplo, la cesárea se ha convertido en una intervención más simple, rápida y segura de lo que había sido nunca antes. Más todavía, ahora tenemos a nuestra disposición sustitutos farmacológicos de las hormonas femeninas preprogramadas para ser liberadas durante el parto, y esos sustitutos son seguros y efectivos. Por todo ello, la humanidad se encuentra hoy en una situación sin precedentes. Hasta hace poco, a pesar de que todas las culturas hayan perturbado profundamente los procesos fisiológicos del nacimiento, la mujer tenía que liberar forzosamente un complejo cóctel de hormonas del amor para traer al mundo a un bebé. Hoy en día, el número de mujeres que da a luz contando sólo con sus propias hormonas naturales es ínfimo. En este momento clave de la historia de la humanidad, quien esté interesado en el futuro de nuestra especie debería preguntarse: ¿Durante cuánto tiempo podrá la especie humana sobrevivir sin Amor?</p>
Parir sin miedo
  • Preço reduzido

Parir sin miedo

<p>El dolor ha sido creado e institucionalizado por la ignorancia, y se mantiene porque constituye un formidable instrumento de poder. Los enemigos del parto son cuatro: la ignorancia, el miedo, el dolor y la impaciencia. Nunca antes se consideró el parto como una enfermedad, por lo que jamás se asistió en los hospitales, sino que había unos establecimientos, las maternidades, donde se asistía a las embarazadas que no disponían de un hogar adecuado o que ni siquiera tenían un hogar. En las maternidades no se admitían enfermos, ni en los hospitales, parturientas. Antes se paría, se comía, se padecían y se curaban las enfermedades en casa; a veces, incluso, se trabajaba en casa, en casa se divertía cada familia a su gusto... Hasta la última y definitiva actividad humana, morir, transcurría en el hogar, y en cualquier actividad la compañía de familiares y amigos estaba asegurada, para reír o llorar juntos. En la vida moderna, la casa es soo el lugar donde se duerme, se lava y se viste uno, donde todos están de paso y donde, a veces, la reducida familia son verdaderos desconocidos, y los acontecimientos más importantes, el alfa y el omega de la vida, nacer y morir, se ejecutan fuera del hogar y de la familia, entre aglomeraciones de desconocidos.</p>
Parto emocional
  • Preço reduzido

Parto emocional

<p>"Comprender el modo en que se trata a los niños es una de las maneras más reveladoras de rastrear a una sociedad”. M. Mead, antropóloga (1925-1975).  ¿Qué ocurre en un parto? ¿Qué se siente? ¿Cómo hacer de cada parto una vivencia única y satisfactoria? ¿En qué ha de consistir la humanización del nacimiento? Este libro pone en manos de madres, padres y profesionales un enfoque multidisciplinar que aporta al complejo y entrañable puzle del parto humano nuevas piezas que hasta ahora no habían sido suficientemente consideradas (…) Este texto está escrito pensando tanto en las familias que viven el parto como en los profesionales que lo acompañan. Como antropólogo y padre —y más remotamente como ascensorista— solo me queda para terminar esta breve introducción una reflexión, un consejo, un deseo, una urgencia, un objetivo compartido en este libro: «Por favor, no permitan que los niños viajen solos».</p>